1. Establezcan normas y sanciones, previamente
acordadas con ellos.
2. Mantengan la diferenciación de los
roles. Es decir, eviten tratar a su hijo de “papito” o a su hija “mamita”, pues
el cerebro reconoce estas palabras como las figuras de autoridad. Así que esta
actitud puede llevar al adolescente a asumir comportamientos que no les
corresponden. Tal es el caso de empezar a dar órdenes o mandar.
3. Propicien y determinen momentos para
compartir en familia. De esa forma, sus hijos adolescentes sabrán que no pueden
programar actividades con sus amigos en ciertos días y horas.
4. Permitan que su hijo adolescente tenga su
propio espacio para estar solo. Esto es necesario para su crecimiento
personal.
5. Fomenten charlas donde usted habla y su
hijo escucha y viceversa. De esta forma se mejorará la comunicación familiar
pues el adolescente sentirá que su opinión es tan importante como la de
ustedes.
6. Tenga en cuenta que así como a ustedes no
les gusta que le esculquen sus pertenencias sin permiso a su hijo también le
puede molestar.
7. Pretender controlar todo el tiempo a ese
hijo adolescente sólo le da más argumentos para que él se muestre más rebelde,
ya que lo que suele pensar el joven es que sus padres no confían en él y que
además, lo siguen viendo como un niño.
8. No traten a su hijo con malas palabras,
insultos y acciones violentas, eso sólo ayudará a distanciarlos de
él.
9. Interésense en conocer y ser amables con
los amigos y amigas de sus hijos
10. Feliciten a su hijo por los logros
obtenidos, reconózcanlo y valórenlo.
11. Cuando corrijan a su hijo, háganlo con ternura y amor. Recuerden que es un ser en formación a quien Dios les delegó para educar.
12. En pareja, revisen si al interior del hogar existen aspectos o situaciones que de alguna forma pueden estar fomentando una actitud rebelde en sus hijos.
