Además de estos cambios
fisiológicos que son conocidos y aceptados por la mayoría de los padres por poca que
sea su información, se producen otros cambios psicológicos, que son considerados
como normales, pero que cogen desprevenidos a muchos padres que consultan a
profesionales porque su hijo no es el mismo de hace un año, y tienen miedo de
que le suceda algo malo.
Los cambios son lo suficientemente
importantes como para que los reconozcamos sin problemas:
- Crisis de oposición, en cuanto a la necesidad que tienen de
autoafirmarse, de formar un yo diferente al de sus
padres a los que han estado estrechamente unidos hasta
ahora, con necesidad
de autonomía, de independencia intelectual y emocional. Por
eso nuestro niño, deja
de ser nuestro, para ser de los demás, especialmente de los amigos.
- Desarreglo emotivo: a veces con
la sensibilidad a
flor de piel y otras en las que parece carecer de sentimientos. Es por eso
que un día nuestra hija nos sorprende con un abrazo y otro día rechaza cualquier muestra de cariño. Un día sin
motivo aparente se despierta dando gruñidos, simplemente porque sus hormonas
posiblemente le estén jugando una mala pasada.
- Imaginación desbordada: Sueñan,
y esto no es más que un mecanismo de defensa ante un mundo para el que
no están preparados. Es un medio de transformar la realidad,
pueden imaginar un
porvenir, como modelos, o futbolistas de elite, o campeones de surf, actores,
etc. …Ellos pueden cambiar el mundo, hacerlo
mejor.
- Narcisismo: Se reconoce al
adolescente cuando
comienza a serlo, simplemente por las horas que le dedica al espejo. Le concede
una importancia
extrema a su físico: puede lamentarse por un grano en la nariz, obsesionarse por
la ropa, por estar gordos o delgados… quieren estar constantemente perfectos
aunque su visión de la
estética no tenga
nada que ver con la nuestra.
- Crisis de originalidad: que
presenta dos aspectos:
a) Individual: como afirmación
del yo, con gusto por la soledad, el secreto, las excentricidades en el vestir,
o en su forma de hablar
o de pensar. Necesita reformar, transformar el mundo, ser
distinto y especial.
b) Social: aquí está la rebelión juvenil: Rebelión en cuanto a los sistemas de valores de los adultos y
las ideas recibidas. Achacan al adulto sobretodo su falta de comprensión y el
hecho de que atenta contra su independencia. Hay una
necesidad clara de participación, la uniformidad en lenguaje y en vestimenta de los adolescentes,
no es más que la necesidad de afecto, de ser
considerado, aprobado por el propio grupo, y que a veces lo viven de una forma
obsesiva.
Veamos ahora que sentimientos
reales acompañan a estas manifestaciones, y que son consecuencia directa de las
crisis que está
atravesando:
- Sentimiento de inseguridad:
sufre a causa de sus propios cambios físicos que no siempre van parejos con su
crecimiento emocional, puesto que la pubertad, es decir la
madurez física, siempre precede a la psíquica, con lo que a veces se encuentran
con un cuerpo de
adulto, que no corresponde a su mente, y por lo tanto no se reconocen, y
desarrollan una fuerte falta de confianza en si
mismos.
- Sentimientos angustia: puesto que existe una frustración continua.
Por una parte le pedimos que actúe como un adulto ( en sociedad,
responsabilidad) y por otra se le trata como un niño, se le prohíbe vestir de una u otra
forma, o se reglamentan sus salidas nocturnas, etc.…
Dc. Rocio como podemos orientar a una adolesente para que se de cuenta que tiene que ayudar y apoyar en casa mucho mas cuando vive dos personas adultos mayores, ya esta adolesente solo vive de trabajar de anfitriona en un casino y el dinero lo gasta para ir al Gym comprarse cosas para ella y dibertirse en fiestas!! ya que dejo los estudios momentaniamente!!
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